BOTOX, ÁCIDO HIALURÓNICO Y PLASMA RICO EN PLAQUETAS
Destacamos tres técnicas que nos van a aportar resultados muy satisfactorios en el rejuvenecimiento de la piel y en la estructura facial con poca intervención, pocos riesgos y un gasto razonable. Son técnicas eficaces, seguras y sencillas que no necesitan ni anestesia, ni ingreso hospitalario, y que prácticamente no impiden continuar con nuestro ritmo habitual de vida. BOTOX
Infiltración de toxina botulínica para el rejuvenecimiento facial al potenciar la musculatura elevadora del rostro y reducir las arrugas de expresión de la cara, especialmente del tercio superior (frente, entrecejo, patas de gallo…). ÁCIDO HIALURÓNICO
Sustancia natural que se obtiene por síntesis y que es un componente normal y habitual de nuestros tejidos. Tiene un comportamiento reabsorbible a medio plazo y se utiliza para dar volumen en labios, mentón, surcos nasogenianos, pómulos, etc … PLASMA RICO EN PLAQUETAS
Infiltración del plasma del propio paciente que es rico en plaquetas (PRP). Las plaquetas son células muy ricas en Factores de Crecimiento (FC). Estos FC son pequeñas proteínas mediadores biológicos que estimulan la síntesis de importantes elementos estructurales de la piel que van disminuyendo con la edad, como el colágeno, la elastina, el ácido hialurónico, etc …, favoreciendo así la regeneración y reparación de los tejidos, y proporcionando con ello una mayor elasticidad, grosor, consistencia, jugosidad y luminosidad de la piel.
Ya sea como prevención o tratamiento del envejecimiento de la piel o de las estructuras faciales, estos tres procedimientos ocupan un importante lugar entre los tratamientos de los que un cirujano plástico dispone antes de optar por otros métodos. |